Biotecnología moderna como una herramienta para aumentar la productividad del campo mexicano.

Situación actual del campo mexicano.

Durante las últimas décadas la situación del campo mexicano ha cambiado enormemente. En 1950 la participación del sector primario en el PIB nacional (Producto Interno Bruto) era del 16.1 %, para 2012 fue del 3.4%. 1

En cuanto a productividad de maíz, México tiene un promedio de rendimiento de 3.5 Ton/Ha (38 % por debajo del promedio mundial) 5, de acuerdo a cifras de la SHCP, y a pesar de que la producción nacional ha crecido sustancialmente, las importaciones de éste cultivo de 1997 a 2008 aumentaron un 238% (SAGARPA, 2009), lo que ha convertido a México en el segundo importador de maíz a nivel global después de Japón, a pesar de ser centro de origen de éste cultivo.

Éstas son cifras alarmantes debido a que  el desafío principal de una economía en crecimiento es pasar de una agricultura rural a una agricultura tecnificada, donde se apliquen y adopten tecnologías que permitan elevar la competitividad del sector. De hecho el campo debería ser visto como en área de competitividad y generación de empleos. 2

Estos cambios se han producido en gran medida por administraciones federales donde el campo ha quedado rezagado debido a la falta de inversión y desarrollo de políticas públicas que afronten los desafíos del Siglo XXI y las economías de libre mercado. 1

Si bien esta situación puede atribuirse a diferentes factores, uno de los más importantes ha sido la falta de transferencia de tecnologías que sean capaces de hacer frente a plagas y el cambio climático que continuará afectando las cosechas de los agricultores mexicanos.

 

Principales problemas de productividad.

Entre los principales problemas que afectan la productividad del campo está el ataque de plagas.

Actualmente las plagas que atacan a los cultivos generan millones de toneladas de cosechas en pérdidas y por ende pérdidas económicas a los agricultores. Este tipo de situaciones se ven más complicadas en países en desarrollo como México, por falta de información y programas de capacitación así como transferencia de tecnologías que hagan frente a estos problemas.4

Además, el cambio climático podría agravar los problemas con insectos plaga aumentando su frecuencia y grado de virulencia. Se sabe que debido a ésta situación insectos de especies de artrópodos dañinos para los cultivos, se están desplazando a zonas geográficas donde antes no se encontraban. Al cambiar las condiciones de temperatura se pueden crear condiciones climáticas favorables para la reproducción de insectos plaga. 4

Por otro lado tenemos malezas. Este tipo de plagas compiten con las plantas cultivables por los nutrientes del suelo, agua y la luz del sol. Estas plantas indeseables sirven de hospederas a insectos y patógenos dañinos a las plantas cultivables.

Las malezas también obstruyen el proceso de cosecha y aumentan los costos de tales operaciones. Además, al momento de la cosecha las semillas de las malezas contaminan la producción obtenida. De esta forma, la presencia de las malezas en áreas cultivables reduce la eficiencia de la fertilización y la irrigación, facilita el aumento de la densidad de otras plagas y al final los rendimientos agrícolas y su calidad decrecen severamente. 3  

Ante este panorama, el desarrollo de nuevos sistemas de agricultura y uso de nuevas tecnologías es imperativo. El uso racional de pesticidas será un factor determinante para producir alimentos de una manera más amigable con el medio ambiente. Por ello durante las últimas décadas, la aplicación de la ciencia a la agricultura ha permitido el desarrollo de un conjunto de estrategias encaminadas a combatir plagas de una manera multidisciplinaria, a este conjunto de herramientas se le conoce como MIP (Manejo Integrado de Plagas). Este sistema es flexible y permite adaptarse a situaciones con carencias y problemas muy específicos para cada agricultor.

 

Uso de la biotecnología.

La capacidad de acción de la biotecnología en el MIP, es muy amplia ya que todos los aspectos de producción agrícola pueden ser manejados y aprovechados por alguna o varias técnicas que en conjunto conocemos como biotecnología. Éstas técnicas tienen aplicación en tres ámbitos principales de la producción agrícola.

 

    – Control biológico: mediante la producción a gran escala de microorganismos benéficos.

 

    – Desarrollo de semillas mejoradas resistentes a plagas.

 

    – Y producción de extractos vegetales bioactivas que sirvan como plaguicidas.

 

De entre todo esto, las plantas mejoradas resistentes a plagas son el factor más importante, ya que dependiendo del grado de resistencia de una planta dependerán los demás parámetros a evaluar e insumos a utilizar. En gran medida la utilización de insumos químicos para controlar plagas ha surgido por la deficiencia ecológica de la planta para defenderse ante el ataque de organismos patógenos para la misma, esto, debido a los milenios de domesticación a los que han sido sometidas.

Hasta hace unas décadas, el mejoramiento de cultivos solo podía hacerse mediante la entrecruza de especies de cultivos similares, en donde la cantidad de genes que se transferían no podía ser controlada, así que obtener un cultivo con características específicas o con resistencia a determinadas plagas tomaba mucho tiempo, además de estar limitada a genes de una especie, es decir, si existía alguna plaga para la que no existiese un gen resistente en esa especie, resultaba casi imposible combatir ese tipo de problemas dando como resultado el uso indiscriminado de insumos químicos para eliminar, por lo general, a los insectos vectores de esas enfermedades.

Con el uso de la biotecnología moderna y el desarrollo de plantas transgénicas se ha logrado expandir los horizontes del mejoramiento vegetal, ahora se puede recurrir a genes de otras especies para combatir plagas particulares en cultivos. 7

Las variedades transgénicas resistentes a plagas han sido adoptadas en los EUA, Brasil, Argentina y se han extendido a otras regiones de América Latina, África y Asia  que siembran maíz, soya,  y papaya por ejemplo. La mayor parte de la producción de algodón en la India y China es transgénica, y el algodón GM es también utilizado en otros países en desarrollo como, Sudáfrica y Colombia. Todo lo dicho anteriormente equivale a que 28 países los siembran en 179 millones de ha., alrededor del mundo. 6

A pesar de que el 25 % del maíz que se siembra en el mundo es GM, el uso de estas semillas ha llevado un incremento en la disponibilidad de dicho cultivo en un 10 % de soya en un 20 % y de algodón en un 18%. Estos incrementos son resultado de mejores rendimientos por hectárea que para el caso del algodón son de hasta un 40 % más y 30 % más en maíz.  6, 8

El uso de cultivos transgénicos permite la rotación de cultivos y además se complementa con sistemas de producción agrícola que fomentan un uso de insumos químicos más racional.

Para México el uso de este tipo de tecnología en el cultivo de algodón permitió reducir la aplicación de insecticidas de 13 a sólo 3. Además el algodón GM reduce en promedio un 20% el uso de agua debido a que ésta tecnología permite el uso de surcos más pequeños lo que se traduce en mejor captación de agua por la planta y menor evaporación.  Se estima que el beneficio acumulado desde 1996 a 2015 por el uso de algodón y soya transgénica asciende a $384 millones de dólares en México. 8

Por otro lado, en México se han establecido de manera jurídica medidas de bioseguridad que buscan garantizar la coexistencia entre los diferentes tipos de cultivos (Consultar LBOGM). Éstas medidas incorporan diversas estrategias de aislamiento por distancia entre poblaciones. 10

En la práctica agrícola, los agricultores conocen las distancias mínimas de aislamiento necesarias para prevenir la polinización cruzada entre variedades. Por ejemplo, en Brasil, uno de los grandes debates que llegaron a suscitarse fue la aprobación para siembras del maíz transgénico, debido a que Brasil es también un país megadiverso y cuenta con sus propias razas nativas de maíz. 11

Para evitar impactos económicos, ya existían desde mucho antes de la llegada de los cultivos transgénicos medidas para reducir el flujo genético. Estas medidas fueron desarrolladas en parte por los propios agricultores. Desde los años 30 los patrones de aislamiento fueron determinados por los productores de maíz que descubrieron por prueba y error las distancias necesarias para mantener dos variedades distintas con tazas de cruzamiento mínimas. 11, 12

 

 

 

Bibliografía Consultada

 

  1. Historia de la Cuestión Agraria Mexicana Tomo 1,2 y 3. Siglo Veintiuno Editores
  2. La situacion del campo en México. Ricardo Reynoso López. Obtenido de internet http://www.coparmex.org.mx/contenidos/publicaciones/Entorno/2001/junio01/campo.htm
  3. Labrada y C. Parker. El control de malezas en el contexto del manejo integrado de plagas. FAO.
  4. Ruiz, José Ariel; Bravo Mosqueda, Ernesto; Et.Al; Plagas de importancia económica en México: Aspectos de su biología y ecología. 2013
  5. ¿Por qué México está rezagado en la producción de maíz? Forbes México. 2015.
  6. Zilberman David. OGM y la seguridad alimentaria global. Obtenido de internet.  http://geneticliteracyproject.org/2014/12/18/gmos-and-global-food-security/
  7. Manuel Villalobos Víctor. Los transgénicos: Oportunidades y amenazas. Mundi Prensa. 2008.
  8. International Service for the Adquisition of Agribiotech Aplications. Executive Summary, ISAAA Brief 51-2015.
  9. Bodnar Anastasia “The promise of GMOs: Conservation Tillage. Obtenido de internet. https://www.biofortified.org/2014/02/conservation-tillage/
  10. Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados. (2008). Bioseguridad en la aplicación de la biotecnología y el uso de los organismos genéticamente modificados. (CIBIOGEM, Ed.). Mexico D.F.: CIBIOGEM.ISBN 978-968-823-286-6
  11. Castaño, A., Souza, L. De, Dorrego, M. I., Zepeda, J. B. F., Jaramillo, E. H. de, Macedo, L., …Verástegui, J. (2013). Introducción al ambiente del maíz transgénico. Análisis de ocho casos en Iberoamérica. (J. L. Solleiro& R. Castañon, Eds.). Mexico D.F.: AgroBio México y CamBioTec.
  12. Messeguer, J., Peñas, G., Ballester, J., Bas, M., Serra, J., Salvia, J., …Melé, E. (2006). Pollen-mediated gene flow in maize in real situations of coexistence. PlantBiotechnology Journal, 4(6), 633–45. doi:10.1111/j.1467-7652.2006.00207.x