La capacidad de generar plantas transgénicas (genéticamente modificadas), se derivó de descubrimientos científicos y aportaciones tecnológicas de un sinnúmero de investigadores en diversos países y en gran número de instituciones públicas y privadas. Dos investigadores mexicanos tuvieron un papel fundamental en el desarrollo de los conceptos y métodos iniciales para hacer posible esta tecnología y de hecho, siguen contribuyendo en diversos grupos, instituciones y proyectos a impulsar a México como un pionero en el área.Aportaciones de México
Actualmente, más de 50 centros y miles de científicos y tecnólogos mexicanos utilizan OGM para continuar estudios básicos, aplicados y educativos en biomedicina, agricultura, diversas bioindustrias y cuidado ambiental. Específicamente, se han gestado en instituciones públicas mexicanas, varias iniciativas de modificación genética en especies vegetales de interés nacional como papa, jitomate, chile, calabaza, melón, frijol, mango, papaya, cítricos, etc. Ha habido también iniciativas para maíz, considerando atributos importantes para nuestra agricultura (tolerancia a suelos ácidos tropicales así como a la sequía y altas temperaturas de varias regiones de temporal).
No obstante, llegar a la comercialización de los procesos o los productos derivados de estos desarrollos, enfrenta actualmente —en México y en diversos países— varios obstáculos, como la protección de la propedad intelectual, los altos costos de evaluación, estandarización, propagación, etc.
Desde el desarrollo inicial de esta innovación, la falta de apoyos, infraestructura y regulación completa en nuestro país (incluyendo 11 años de ‘moratoria’ a la investigación en maíz), significaron un rezago agrotecnológico en el que solamente otras estrategias sectoriales (empresas
desarrolladoras de biotecnología) mantuvieron la capacidad y algunos recursos para impulsar todo el proceso. Disponer de una normatividad completa y rigurosa desde 2005 ha sido muy importante, pero en los años recientes su compleja implementación, ha inhibido iniciativas públicas que debieran impulsarse a través de estímulos especiales y/o promoviendo asociaciones público-privadas que la hicieran más viables.Resultado de la normatividad es de resaltar que, aunque se han descrito aplicaciones en donde cultivos GM se utilizan para fines distintos a la alimentación —esto es, vegetales que producen medicamentos, materiales primas industriales o para bioenergéticos—, en el caso de México, y especificado en la Ley, se prohíbe cualquier uso no alimentario, concretamente en desarrollos de maíces GM.
La Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (CIBIOGEM) en México, tiene a su cargo distintos programas para impulsar la investigación y el desarrollo en materias de biotecnología de OGM y bioseguridad, además de información sobre normatividad, publicaciones y eventos relacionados con el área
Mas información: ww.cibiogem.gob.mx


