La tecnología para generar microorganismos transgénicos estuvo disponible desde los años 70s, ya que estos seres vivos son capaces de integrar fragmentos de ADN por medios naturales o modificados; se iniciaron así aplicaciones con bacterias y levaduras transformadas, usadas en sistemas confinados, para producir antibióticos, vacunas, hormonas y también para las industrias de la cerveza, el pan, el vino y quesos y encurtidos. Para el surgimiento de esta tecnología fue crucial la participación del investigador mexicano Francisco Bolívar-Zapata (actualmente en el IBT-UNAM en Cuernavaca, Mor.) que contribuyó al desarrollo de los llamados ‘vehículos moleculares’ de los que se derivaron una cantidad profusa de tipos de plásmidos (mini cromosomas circulares bacterianos) para clonación (integración y replicación de genes aislados) disponibles actualmente.
Necesidad de sistemas de transformación para vegetales
A principios de los 80s varios grupos fueron desarrollando sistemas para transformar células vegetales y, aprovechando la experiencia de muchos investigadores en cultivo de tejidos y regeneración, fueron capaces de tener ´modelos´de plantas transgénicas en tabaco, petunia, jitomate y otras; esto con el fin de evaluar con detalle el funcionamiento de nuevos genes introducidos. En uno de los grupos internacionales donde participó entonces como estudiante de doctorado Luis Herrera-Estrella (actualmente en el Langebio/ Cinvestav en Irapuato, Gto.), fueron capaces de modificar y utilizar un sistema genético-molecular de una bacteria fitopatogénica (que produce una enfermedad en algunos cultivos), la cual tiene la capacidad de inyectar e insertar algunos de sus propios genes en el genoma de las plantas que parasita. Cambiando sus genes oncogénicos (que producen agallas o tumores), se sustituyeron por otros con actividad conocida, se fue estableciendo el sistema de transformación genética de plantas basado en Agrobacterium tumefaciens. Actualmente existen otros métodos también eficaces, dependiendo de la especie de interés en las que se usan la electroporación (descargas cortas), la biobalística (que requiere un instrumento llamado "pistola de genes" o gene-gun), e incluso otro basado en la infiltración de ADN purificado usando una cámara de vacío.Grupos de desarrolladores de cultivos GM
Aunque existen actualmente muy diversos grupos de investigación e instituciones interesados y capaces en el desarrollo de cultivos transgénicos, a finales de los 80s se empezaron a formar empresas —primero pequeñas y derivadas de universidades, y después por alianzas y fusiones en nuevas divisiones o compañías agrobiotecnológicas— para aplicar estos conocimientos en innovaciones productivas para la agricultura comercial y también dirigidos a otros sistemas de producción rural. En 1986 ya había reportes de plantas transgénicas con nuevas funciones, pero no fue hasta 1994 que se aprobó en los EUA el primer cultivo comercial de un jitomate con maduración retardada o de vida extendida en anaquel denominado FlavrSavr™
Adopción de biotecnología agrícola en el mundo
Desde que se liberó este primer cultivo comercial —una variedad de jitomate de maduración retardada— se ha ido observando un rápido crecimiento en el aprovechamiento de estos cultivos, tanto de más países y agricultores como de empresas que la han adoptado como una innovación productiva. Actualmente (2012) los países que lideran este desarrollo son las EUA, Brasil, Argentina, Canadá, India y China. Hay otros 9 países en América y 5 en Europa que los están cultivando; 4 en África y 4 más en Asia y Oceanía. Todos ellos dedicamos —porque nuestro país está en la lista—, más de 170 millones de hectáreas al cultivo de soya, maíz, algodón, canola y otros cultivos GM. Esta superficie es 50% más grande que el total del territorio de Estados Unidos o China.
Además un grupo más grande de países (59) comercializa activamente con granos y otros vegetales biotecnológicos, para alimentación humana, animal y usos industriales. Este año, se eliminó la premisa de las predicciones suponían que esta tecnología sería únicamente para países industrializados, debido a que por primera vez el crecimiento en países en vías de desarrollo fue mayor con un 52% de adopción, 4% por arriba de países industrializados.
Considerando la dinámica y tendencias que cada año reportan distintas instituciones internacionales (como ISAAA), es explicable el porqué del crecimiento sostenido año con año en el número de hectáreas que se siembran; esto gracias a que representan una o varias ventajas, al menos económicas, para un número cada vez más grande de actores en el sector primario.
Varios países de África subsahariana (Nigeria, Kenia) y del sudeste asiático (Vietnam, Tailandia) están completando sus procesos legislativos para incorporarse pronto como actores activos en la producción y comercialización de cultivos GM, que mejoren sus expectativas económicas, sociales y ambientales relacionadas con su agricultura.
El ciclo de vida y la ‘línea de producción’ (pipeline) de aplicaciones agrobiotecnológicas
Considerando la implementación creciente de sistemas regulatorios y de diversas medidas de bioseguridad en cada vez mas países, los cultivos GM como estrategia y producto principales de la biotecnología agrícola, han sido la tecnología agrícola con más rápida adopción en la historia diversos países y, asimismo, la que ha sido sujeta a la regulación más rigurosa que otras equivalentes o complementarias.Este crecimiento cualitativo y cuantitativo se puede documentar con mucha precisión a partir de los informes anuales que desde 1996 genera el Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agro-biotecnológicas (ISAAA por sus siglas inglesas) y en otros estudios globales. Asimismo, el sector agroindustrial ha desarrollado una serie de políticas operativas para garantizar que para cada cultivo GM —desde la concepción de una posible aplicación hasta su salida del mercado, pasando por el desarrollo del producto, su aprobación regulatoria, su introducción y permanencia en el mercado—, se rijan por las mejores prácticas internacionales de control de calidad, de acompañamiento al agricultor y de uso responsable de la tecnología. Este concepto se desarrolló bajo el nombre de Stewardship Through Excellence (ETS).
Distintos ejemplos de desarrollos pioneros (descontinuados o superados), los que actualmente están en el circuito de comercial y los futuros o venideros (en desarrollo tecnológico o evaluación regulatoria), se pueden revisar en diversos documentos y secciones de este sitio.


