AgroBIO MéxicoIr a la página inicial
La Biotecnología Agrícola
Martes, 7 de Septiembre de 2010.

En el Mundo


La medicina genómica nos sube al "tren de la historia"

Autor: Belén Merino / El Universal, Lunes, 27 de Noviembre de 2006

En marzo de 2007 se publicarán los primeros datos sobre el proyecto del mapa del genoma de los mexicanos. Este conocimiento marcará un antes y un después en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades.

Es una de las grandes metas que se trazó el Instituto de Medicina Genómica (INMEGEN) cuando se creó en 2004, y que este mes estrenará su nueva sede de 40 mil metros cuadrados, frente a los 3 mil que ocupa en la actualidad.

Las seis unidades de alta tecnología se convertirán en ocho y los cinco laboratorios serán 18. Además el INMEGEN dispondrá de un auditorio con capacidad para 500 personas, biblioteca digital y contará con 400 personas en plantilla, de las cuales, 75 por ciento será personal investigador.

"Por primera vez México se sube al tren de la historia", comenta seguro el doctor Santiago March, director de Enseñanza y Divulgación del INMEGEN.

Y es cierto. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), México es uno de los 15 países en el mundo que cuenta con una plataforma para desarrollar la medicina genómica, la cual será una de las 10 áreas más importantes de desarrollo económico en las próximas dos décadas.

Este organismo realizó un estudio para analizar las implicaciones de la medicina genómica; su principal conclusión es que ofrecerá grandes beneficios para la salud pública, especialmente en los países en vías de desarrollo.

La genómica, dice el informe de la Organización Mundial de la Salud, tendrá beneficios significativos en la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades comunes y degenerativas; será útil para conocer el mecanismo del desarrollo de enfermedades infecciosas y ayudará a identificar la susceptibilidad a padecer enfermedades como diabetes, cáncer o hipertensión.

En el informe Genómica y salud mundial, la OMS también exhortó a los estados "a fortalecer o establecer nuevos centros o instituciones dedicados a la investigación en genómica. Aplicar políticas para desarrollar la bioética y la bioinformática, y desarrollar una investigación genómica basada en los principales problemas de salud de la población nacional".

De ahí surge el respaldo definitivo para poner en marcha el INMEGEN, aunque sus orígenes datan de 1999, cuando la Fundación Mexicana para la Salud impulsó la formación del consorcio promotor del Consejo de Medicina Genómica. En 2004 el congreso dio el visto bueno para crear el instituto, lo cual lo convirtió en un proyecto de Estado.

Ahorro en atención médica

Según el estudio de factibilidad del INMEGEN, el desarrollo de la medicina genómica permitirá ahorrar 36 por ciento del costo de atención a los enfermos de diabetes (en la actualidad se estima en 440 millones de dólares anuales el gasto en atención directa e indirecta a los diabéticos, pero esta cifra se duplicará en 2025, pues se calcula que 25 por ciento de la población tendrá esta patología).

Precisamente uno de los principales beneficios que se derivarán del conocimiento del genoma humano de los mexicanos será el tratamiento de la diabetes, que se ha convertido en la primera causa de mortalidad, amputación y ceguera.

"El desarrollo de la medicina genómica ayudará a conocer qué hace susceptibles a los mexicanos a desarrollar el padecimiento, que va a minar los recursos sanitarios del país", dice Gisela Ayala Téllez, de la Federación Mexicana de Diabetes.

Desde esta asociación se está trabajando para promover la capacitación de los profesionales y la divulgación, una tarea que no puede dejarse a un lado y que debe ser paralela a la investigación genómica. "No se puede bajar la guardia en la atención, pero sería una irresponsabilidad no explorar las nuevas posibilidades que brindará el desarrollo de esta tecnología", agrega.

Estímulo para la investigación

"El instituto no pretende suplantar otros proyectos de investigación; viene a sumar, no a suplantar, para crear una medicina más predictiva, preventiva e individualizada", dice Santiago March.

"No hay nada más individual que el genoma de cada persona, y poder crear a partir de ese conocimiento instrumentos que permitan detectar una enfermedad antes de que se produzca para evitar complicaciones o diseñar fármacos más eficaces e investigar nuevos problemas de salud es una oportunidad", añade.

"La plataforma de información que generará el INMEGEN será de gran beneficio no sólo para los genetistas, sino que será un revulsivo para todas las áreas de la medicina. Abre las puertas al conocimiento de muchas alteraciones para las que en la actualidad no hay explicación y permitirá enfrentar el tratamiento de otras enfermedades nuevas", afirma el doctor Ángel Miliar, biólogo molecular de la Escuela Superior de Medicina.

La puesta en marcha del INMEGEN, señala este joven investigador, supone un gran avance para México en el contexto internacional, aunque a corto plazo no se van a ver los resultados.

"Sin embargo, a mediano plazo no podremos entender la medicina sin acudir a la genómica", comenta. Miliar, sin embargo, espera que el dinero que se está invirtiendo en este centro no suponga retraer recursos de otras instituciones que también hacen investigación, y pide que el INMEGEN se convierta en un espacio abierto.

"Hay que tener cuidado para que no se convierta en un lugar elitista y acepte la colaboración de otros grupos de investigadores", apunta Miliar.

"Definitivamente la genómica es un área que hay que apoyar al máximo, porque también supondrá la incorporación de jóvenes investigadores mexicanos".

Medicina a la carta

La medicina genómica surge del conocimiento del genoma humano, hecho que permitió determinar que los genes de los humanos son idénticos en 99.9 por ciento, aunque existe una variación de 0.1 por ciento.

Este mínimo porcentaje es el responsable de la mayoría de las diferencias entre los hombres. Por ello, cada país o grupo de población deberá desarrollar su propia plataforma.

Actualmente existe un proyecto internacional para evaluar el grado de variabilidad genética en diversas poblaciones, pero no incluye latinos. Por ello es fundamental completar el mapa de los mexicanos, apunta el doctor March, puesto que cada población tiene características genéticas particulares.

La composición genética de la población mexicana con su gran mestizaje la hace única en el mundo; el conocimiento del genoma le permitirá mejorar la eficacia de los medicamentos e incluso descartar el uso de otros que le pueden estar perjudicando.

Por ello la OMS ha destacado el desarrollo del INMEGEN, "porque permitirá centrarse en los aspectos y enfermedades que afectan especialmente a México". Los productos que diseñe cada país sólo serán eficaces para ese grupo; por lo tanto, los que no desarrollen las plataformas van a quedar rezagados.

De hecho el citado informe de la OMS sobre "Medicina genómica y salud" advierte sobre la nueva brecha que generará el conocimiento del genoma entre países desarrollados y los que no lo son.

A lo sumo en 10 años cada mexicano tendrá un chip o test diagnóstico con un costo de entre 30 y 40 dólares, que le informará sobre su predisposición a padecer una enfermedad.

"Este conocimiento supondrá un gran impacto social y económico en la población; por ello, además de desarrollar la investigación, hay que atender los aspectos éticos legales y sociales", dice el doctor March, quien advierte del rezago en esta materia y de los peligros que puede ocasionar de no definirse a tiempo la cuestión ética.

Información veraz

Además de la investigación el INMEGEN tiene otro objetivo fundamental: la divulgación a la sociedad de información veraz y objetiva sobre la medicina genómica, sus aplicaciones, y sus retos éticos, legales y sociales. "Hay que impulsar más el debate para decidir cómo se resolverán los conflictos que generará el desarrollo de la medicina genómica para evitar discriminaciones", finaliza.

Dakota 204 oficina 302, Col. Nápoles C.P. 03810 México D.F.
Tel.: (52 55) 55 43 84 89